No me quiero ir. Son las cuatro de la tarde y ya este viaje está llegando a su fin. Ya compré algunas cositas para regalar y me estoy despidiendo de todas las maravillas de este lugar que nunca voy a poder olvidar. En este momento estamos en un camping, escuchando un poco de música y viendo el agua de un arroyito pasar. Me va a costar volver a Buenos Aires, al ruido, a la locura de la ciudad. Los paisajes que hoy pude visitar son impresionantes, desde el dique con esa gran cantidad de agua a su alrededor, hasta el pequeño canalsito que corre en frente mío.
Después de comer un "pernil flambeado", convencí a unos amigos a ir al "PASO DEL INDIO", definitivamente valió la pena. Había que subir por unas piedras, atravesar cuevas y pasar entre huecos muy finos. Hubo un problemita en el medio de la subida (yo muy capa subí en ojotas y casi me mato) pero al fin llegamos. Estando arriba podía ver TODO, no quería bajar más. Estábamos como a 20 metros de altura, la vista era maravillosa y la PAZ que había era sorprendente. Quizá puedan verlo en alguna foto, pero no es lo mismo poder verlo en persona, si tienen la posibilidad de ir, ni lo duden la experiencia es única. Es increible que haya podido disfrutar de todos estos paisajes haciendo algo que me encanta, la MÚSICA. Agradezco enormemente a aquellas personas que hicieron posible este viaje. Los dejo porque ya está cayendo el sol y empiezo a tener frio.
PROXIMAMENTE: Se Termina

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