Como habrán leído anteriormente, me voy de Córdoba asombrada y atónita con los paisajes de este lugar. Pero además de estos recuerdos, me llevo algo muchísimo mejor a casa: NUEVOS AMIGOS. Conocí a personas espectaculares, cada uno con una personalidad diferente, cada uno hizo que este viaje sea único. Es increíble como podemos ser tan distintos, pero al mismo tiempo poder estar tan unidos compartiendo algo que nos gusta a todos. Si no fuera por las bandas de los tres colegios, hubiera sido imposible que conociera a todas esas personas que hicieron que estos cuatro días en Córdoba fueran tan divertidos.
Lo único que espero ahora es que podamos seguir juntándonos y que no nos olvidemos de lo bien que la pasamos en LA CUMBRE. Obviamente no puedo dejar de nombrar especialmente a todos los del Brick, y agradecerles por hacer que este viaje increíble suceda. Todavía no puedo creer que ya todo haya terminado, definitivamente fue uno de los mejores momentos que tuve en mi vida, exceptuando el viaje en micro de ida (extremadamente largo) y el viaje de vuelta (más corto de lo esperado). Sin embargo, estos detalles no arruinaron nada, al contrario le dejaron a este viaje un cello muy particular. Ojalá hayan disfrutado como yo esta experiencia tan genial y bueno lamentablemente esto ya terminó. ¿TERMINÓ? Por supuesto que no, nos queda todavía un largo camino que recorrer.
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